Mi primer encuentro con el área de nutrición fue cuando tenía 10 años, yo formaba parte de un equipo de básquetbol y nuestra entrenadora siempre había sido muy integral, no sólo era el deporte, era la salud, la familia, el autoestima, amistades, el talento, diversión y la alimentación.
En una práctica invitó a una nutrióloga que nos dió una plática de cuáles eran las características de una buena alimentación y nos dejó la tarea de dibujar todo lo que comíamos el viernes, sábado y domingo. ¡Me encantó esa tarea!
Claramente esos días que mi alimentación iba a quedar retratada en un dibujo traté que mi comida fuera la mejor.
Desde ese entonces me apasionó la idea de cómo poder impactar en la vida de las personas a través de ese pequeño hábito que se lleva a cabo todos los días durante toda nuestra vida: el acto de comer.
Para mí la nutrición no es verse bien, no es estar fit. Es todo un proceso que incluye procesos bioquímicos de absorción a nivel celular, pero también incluye aspectos como tu cultura, tradiciones, tu estado de ánimo, tu familia, la disponibilidad del alimento, el tiempo, tus gustos tu identidad. Cada elección de alimento tiene atrás un por qué.
Me apasiona influir en el día a día de las personas tratando de que su elección de alimentos sea la mejor para su condición de salud, dando siempre un aporte integral donde se desarrollen hábitos y estilos de vida saludables.
PORQUE LA NUTRICIÓN ES SALUD, PERO TAMBIÉN ES AMOR, RESPETO E IDENTIDAD.
Cédula profesional: 08718421